Buscar este blog

martes, 24 de agosto de 2010

México se llevó la corona



Jimena Navarrete, diecinueve años después, logró el segundo título de Miss Universo para el país azteca. Foto EFE














Caracas. Jimena Navarrete, una estudiante de nutrición de 22 años, nacida en Guadalajara (México), se alzó anoche con el título de Miss Universo, en el casino Mandalay Bay de Las Vegas, logrando derrotar a las grandes favoritas del concurso de belleza.


México fue seguida por Jamaica, Australia, Ucrania y Filipinas en el cuadro final, en una noche en la cual la gran sorpresa fue que Miss Venezuela, Marelisa Gibson, no alcanzó a llegar al cuadro de las 15 semifinalistas.


Navarrete, aunque figuraba entre las favoritas, echó por tierra todos los pronósticos, al lograr imponerse entre las otras 82 participantes y encabezar la lista de las latinas en el certamen.


Su desempeño causó impacto al destacarse en traje de baño con una puntuación de 9,40, y logrando frustrar la clasificación de otras latinas como Puerto Rico, Guatemala y Colombia.


Posterior al desfile en traje de noche, Navarrete salió airosa tras la pregunta del jurado sobre el impacto del uso de la internet en la juventud.


Momentos antes de la coronación, Australia se alzó con la banda de Miss Simpatía; y Tailandia alcanzó los títulos de Miss Fotogénica y Mejor Traje Típico.


Jimena Navarrete es la segunda mexicana en recibir la corona universal de la belleza. La primera fue Lupita Jones en 1991, casualmente también en Las Vegas.


Vía Twitter, el presidente mexicano Felipe Calderón, felicitó a la nueva reina universal: "Muchas felicidades a Jimena por su merecido triunfo como Miss Universo. Servirá mucho a México, a nuestra imagen como país''.




"¡Venezuela, Los amo!"

Stefanía Fernández ofreció una emotiva despedida de su reinado. Antes de coronar a la nueva Miss Universo, hizo su último desfile y, sorpresivamente, sacó la bandera venezolana y expresó: "He tenido una experiencia y aventuras maravillosas. Desde vivir en Nueva York y viajar a Ruanda, hasta trabajar con personas afectadas con VIH/Sida. No olvidaré ni un segundo de esta experiencia. Gracias por esta magnífica oportunidad. He crecido mucho y he aprendido que no importa cuánto tengamos, sin humildad, no vamos a lograr el éxito. A mi querido país Venezuela, los amo", y luego besó el tricolor nacional.

El Video

jueves, 19 de agosto de 2010

Módulos viales meten el paro

Blanca González/Foto Miguel Acurero
De los 12 módulos de auxilio vial ubicados en las autopistas Francisco Fajardo, Valle-Coche, Prados del Este, Caracas-La Guaira y la avenida Boyacá, nueve están en funcionamiento y tres se encuentran cerrados.

Los puntos de vigilancia y ayuda del Vivex en las principales arterias viales capitalinas carecen prácticamente de personal porque, según versiones de los agentes que allí vigilan temporalmente, "el personal de oficina del Instituto Nacional de Tránsito Terrestre (Intt) se está haciendo cargo mientras la Policía Nacional Bolivariana (PNB) forma a los oficiales que asumirán la tarea".

Sin autorización para declarar, los agentes del Intt de todos los módulos visitados nos ofrecieron la misma respuesta: "El encargado no está. Del punto no sé mucho, soy integrante de Tránsito y estoy aquí mientras los jefes hacen el curso en la Policía Nacional".

No obstante, en Catia la historia es diferente. La PNB ya está instalada en el módulo de la Caracas-La Guaira y, mientras Tránsito vigila la circulación vehicular en la autopista, la policía -tampoco declara "sin autorización del jefe"- presta su apoyo detectando a infractores, en su mayoría motorizados.

Otro caso especial es el del punto de Altamira, que también sirve de sede para el equipo paramédico que opera en ese corredor vial y donde notamos que había más de tres funcionarios del Intt.

Mención aparte para los módulos de la avenida Boyacá o Cota Mil, que permanecen cerrados, así como el de Las Fuentes en El Paraíso.

Pese al hermetismo de los funcionarios, pudimos conocer que cada punto del Vivex debería contar con tres patrullas para recorrer la autopista, dos efectivos dentro del módulo y una grúa.
Sin embargo, por las noches el servicio de grúas es privado, así como los estacionamientos a los cuales envían los vehículos siniestrados.

La idea es que cada uno de esos puntos de auxilio cuente con suficiente personal para levantar siniestros en su zona de acción; pero "algunos módulos tienen un solo funcionario, para que no digan que no hay nadie", nos reveló uno de los agentes de guardia quien pidió no revelar su nombre.

Comentaron que en situación de accidentes todos los módulos se apoyan entre sí, y si es el caso, solicitan ayuda a Protección Civil, los bomberos y la GN.

En cuanto a las medidas contra los infractores, sólo adelantaron que siguen aplicando el alcoholímetro y que, en el caso de los piqueros, la nueva Ley de Policía Nacional comprende el uso de una pistola de velocidad, que servirá para ubicar y detener a los amantes de las carreras de carros.
SIN RESPUESTA DE TRÁNSITO
A pesar de haber intentado varias veces hacer contacto con el comisario Valmore Turín, director nacional del Cuerpo Técnico de Vigilancia de Tránsito y Transporte Terrestre (Ctvttt), absorbido por la PNB, no logramos obtener declaraciones. No obstante, la web del cuerpo policial reseña que "en las próximas semanas se graduarán" los efectivos, "entre ellos casi 500 de tránsito terrestre", pero no precisan fecha.
El pasado martes, el comisario Luis Fernández, director general de la PNB, declaró que
a mediados de septiembre comenzarán un operativo diurno para evaluar la congestión vehicular
en las horas pico; no dijo nada sobre las noches.

lunes, 26 de julio de 2010

Nuevo Circo Tierra de Nadie






Blanca González/Fotos Miguel Acurero
bgonzalez@cadena-capriles.com

Cuando apenas cae la noche en el Terminal del Nuevo Circo, la realidad se asemeja a una película de terror. Entre la oscuridad, la inseguridad y la suciedad del recinto, se tejen inmensas colas de personas que aguardan a la buena de Dios que una unidad de transporte llegue al andén para llevarlos a casa luego de la agotadora jornada diaria de trabajo.

Los autobuses brillan por su ausencia, y cuando una unidad se acerca a la zona de embarque comienzan los gritos, golpes, empujones, malas palabras, zancadillas y robos.
Lo más triste es que después de todo el zafarrancho, los coleados logran subirse al bus y los que estaban en cola tienen que resignarse a seguir esperando.

Así transcurre el tiempo para mujeres, niños, ancianos, personas con discapacidad; gente que tiene que aguardar el transporte hacia sus casas, en las llamadas ciudades dormitorios de Caracas, por más de cuatro horas cada día.

No hay autoridades con quién hablar, pero todos los usuarios quieren declarar: "Aquí tenemos más de seis horas. Estamos siendo solidarios, aguantando lluvia, hambre, cansancio. Hay señoras en estado, ancianos. Exigimos que tomen medidas en el terminal. Necesitamos que manden buses rojos-rojitos para cubrir las necesidades del pueblo", nos dice Henry Rivas.

Karina Calderón advierte: "Estamos desde las 3 pm y no llega ni un carro, puro pirata a 20 bolos. Aquí todo es pagar, si quieres ir al baño tienes que pagarlo a BsF 2 o 3".
Aún más dura es la revelación de Grismarys: "Nos violan los derechos humanos, esto es horrible, siempre ha sido así. Cuando llega un autobús y se arma el despelote, la policía viene y roba a la gente y le decomisa la mercancía a los buhoneros".

Muchos denuncian mafias y aseguran que están en complicidad con las líneas: "Los choferes cargan aquí y en Coche cargan otra vez, y ahí es donde los malandros nos bajan a todos", refiere María Pérez.

Pero uno de los principales problemas es que "después de las seis de la tarde, las líneas legales se vuelven piratas. Les dan comisión a los fiscales para que vengan a buscar gente y así llenan las unidades, cobrando el triple de lo que cuesta el pasaje. No hay policía que controle, ni nadie del Gobierno. Después de las 6 el Nuevo Circo es tierra de nadie", sentencia Martín Vilera.


Comisión de transporte resuelve
El presidente de la Comisión de Transporte del Concejo Municipal del Municipio Libertador, Francisco Avilés, precisó a Últimas Noticias que el próximo martes 27 se instalará una mesa de trabajo entre el Intt, la municipalidad y las empresas transportistas, para "buscar una solución al problema del Terminal del Nuevo Circo". "Me comprometo a terminar con esa anarquía", anunció, al tiempo que reveló que toda la situación que allí se denuncia es "la verdad verdadera", pero aclaró que es el Intt la autoridad encargada del terminal de pasajeros. No obstante, manifestó que por ordenanza le compete al municipio Libertador el control. "Si la gente quiere autobuses rojos-rojitos, se puede hacer", indicó.

jueves, 8 de julio de 2010







Areperas se "blindan"


Blanca González/Fotos Miguel Acurero




"La necesidad me trajo hasta aquí para comprar unas arepitas y no tener que llegar cocinando a la casa", nos dice Geily Hernández, quien luego de una agotadora jornada laboral, hace una parada en Las Mercedes para surtirse de varias "reinas pepiadas y llaneras", para acto seguido, encerrarse en su vehículo y darle chola hasta su hogar.


"La gente ya no sale de noche a comer", nos revela José Figueredo, encargado de El Budare en San Bernardino, quien explica que muchas areperas para funcionar en la madrugada, han buscado su propio equipo de seguridad para contrarrestar al hampa.


Y tan obsesionados están con el tema de la inseguridad, que pese a que los locales se afanan en atender a la noctámbula clientela, hay quienes viven paranoicos: "¿Quién es usted? Lo siento, el jefe no habla con nadie, tampoco el personal", sentencia un joven de manera intimidante en un local frente a la CTV.


No obstante, justo al lado de ellos, otro establecimiento del mismo ramo, nos abre sus puertas, "lo que pasa es que nosotros ya conocemos a la clientela y cuando vemos a alguien desconocido, nos ponemos en guardia. Hemos sido víctimas de la delincuencia varias veces, así que tenemos que estar mosca", nos indica el encargado, quien no revela su nombre.


De hecho, pocas areperas ahora se arriesgan a tener un prolongado horario y se han visto en la necesidad de restringirlo de lunes a jueves, "salvo los fines de semana, cuando la gente viene durante toda la noche", indica José Nóbrega, desde La Caracas de Ayer, en Las Mercedes.


Y es que aunque sigue siendo un negocio tener una arepera 24 horas, "la situación económica y la inseguridad han bajado notablemente las ventas", revela Elio Abreu, encargado de la célebre 300 de Quinta Crespo; unas de las tantas que ha tenido que "blindarse" para mantener sus puertas abiertas de día y de noche.


Los comensales también se han visto afectados, "ya casi no tenemos para dónde ir, porque si quieres sentarte a hablar en un sitio, lo único que abre toda la noche son las areperas, pero muchas veces las asaltan y ya uno no se siente seguro en ninguna parte", sentencia Idalys Sánchez.




jueves, 24 de junio de 2010

La luz no brilla para todos







Blanca González/Fotos Miguel Acurero


Una ciudad llena de contrastes: así es Caracas de noche, metrópolis en la que las principales calles y avenidas se esmeran en mostrar su rostro más amable, pero cuando se va más allá de donde pasa la reina, la realidad es oscura, como una boca’e lobo.


Al recorrer las autopistas de la ciudad, no es una sorpresa observar algunos tramos sin luz, bien porque se quemaron los bombillos o porque se robaron los cables. Ya ése es cuento viejo y lo repiten los conductores casi de memoria.


Lo insólito es constatar que las zonas que mas necesitan alumbrado público, tienen los postes de adorno. “Nosotros somos quienes alumbramos la calle”, nos dice José Luis Moneró, dueño de un carrito de perrocalientes en la redoma de Petare: “Tenemos años en la misma situación. Ponen cuatro bombillos y al día siguiente se queman. La luz que ves, nos dice mostrándonos el medidor y la factura de la Electricidad de Caracas, la pagamos nosotros. No nos robamos nada”.





Y es que la luz no brilla para todos. Paradójicamente, las zonas de menores recursos suman a su largo rosario de penas, una oscuridad que ahuyenta al más pintao.


Como en el caso de El Valle y la Panamericana, donde en medio del rebullicio nocturno, justo a la hora en que regresan a sus hogares los habitantes de esas parroquias, impera una negrura sólo superada por los faros de los carros que por allí transitan.


De hecho, cada casa y/o edificio puso su propio farol para contrarrestar la oscurana; así como los escasos vendedores informales, quienes tiran un cable desde cualquier vivienda para darle luminosidad a su puesto de trabajo.


Obviamente, la inseguridad se ha incrementado en estas parroquias, cuyos habitantes ya casi están resignados a vivir en la penumbra, “aquí, después de las siete de la noche nos atracan y violan a las mujeres”, nos dice el dirigente social Alexis García, quien aguarda afuera de su casa a una amiga que va a visitarlo.


Más adelante, en la Panamericana, la situación no es diferente. Las casas iluminan las calles y la penumbra lo envuelve todo; si los carros que circulan apagaran sus luces, todo quedaría como boca’e lobo.


En San Bernardino se repite la historia, pese a que allí está la sede de la EDC. Las principales calles están alumbradas, pero las transversales viven en la penumbra.


La angustiante oscuridad solo puede verse, vivirse y sufrirse en las zonas más humildes de la ciudad, porque al parecer, la luz no brilla para todos por igual.



sábado, 12 de junio de 2010

En busca de una bala fría






Blanca González
bgonzalez@cadena-capriles.com


¡Háblame! ¡Lúcete! gritan los clientes de "Los Inmortales" a " Waperó", el más famoso perro calentero del país. Sí, porque Hernán -como es su verdadero nombre- acompañó nada menos que al pitcher de los Mets de Nueva York, el venezolano Johan Santana en una famosa cuña de malta, en la que se le vio disparando salsa a un perro caliente a un metro de distancia.

Él se jacta de que lo ha visitado cuanto programa de televisión existe: "Aquí estuvo hasta Ají Picante (Rctv)", nos lanza mientras recita su oración diaria: "Somos los mejores: tocineta/jamón/aguacate/repollo/papita/de todo/calidad/y si no le gusta/no paga nada/y si te comes la diabla/ ¡te regalo la servilleta!"

Y es que quien no ha visitado los carritos de Plaza Venezuela no está en nada, porque allí lo que hay es ambiente en "Los Inmortales", "Los Cartelúos", "Los Inquietos", "Los Panas", "El Llanero", "Los Verdaderos Inmortales" y "Los Originales" todos con su respectivo valet parking, que acomoda el vehículo del cliente y si quiere, le lleva la comida hasta el auto. Eso sí, sólo hasta las 12 de la noche.

¡A comerrrrr!
Perros calientes, pepitos, hamburguesas, enrollados y parrillas son las ofertas culinarias "express" que colman de clientes las llamadas "calles del hambre" en Caracas. Hay decenas de sitios donde comerse un "asquerosito" -como muchos los llaman- es la nota nocturna. Entre los más famosos están los de Las Mercedes, San Bernardino, Los Ruices, El Cafetal y La California.

Todos son similares, excepto en La Trinidad, donde los carritos fueron sustituidos por pequeños locales a lo largo de un bulevar rústico, construido por la Alcaldía de Baruta.

Y es que este negocio también tiene su arte, sus sitios claves, así como sus chefs autóctonos, convertidos en verdaderas celebridades, pese a que todos saben que corren un riesgo al consumir un alimento sin la debida protección sanitaria.

La rompe-dieta, el monstruo, la diabla, la inmortal, la triple bomba, 4x4, la vergataria, doble play y grand slam, son sólo algunos de los nombres que les dan a las especialidades en los famosos carritos perrocalenteros.

Pero eso no es todo, la diferencia se centra en los ingredientes que estas comidas callejeras contienen. Las típicas salsas de tomate, mostaza y mayonesa conviven con el aguacate, el queso, el maíz, la carne, la chuleta, el pollo, la tocineta y los huevos. Una deliciosa bomba que, pese a que es consumida durante todo el día, tiene a sus más fieles adeptos en horas de la noche.

La atención y el ambiente garantizan la venta, por ello, los "chefs" hacen de las suyas y ofrecen grandes tamaños, aceptan cesta tickets y los precios son más baratos. Oferta muy apetecible a la hora de meterse una bala fría.

martes, 8 de junio de 2010

El terrorismo ataca de nuevo





La noche del lunes 7 de junio no fue como cualquier otra en la Torre de la Prensa de La Cadena Capriles. No que va. Para variar, como en la vida de cualquier periodista, siempre las jornadas están llenas de noticias. Lo que uno nunca espera, es ser parte de ella.


Por lo menos no así. Cinco bombas molotov de fabricación casera fueron lanzadas por unos vándalos contra nuestro sitio de trabajo.


Sí, vándalos, porque no tienen otro nombre. A quien se le ocurriría lanzar 5 artefactos explosivos contra un medio de comunicación, en el que por descontado, siempre hay personal trabajando. Bueno, si vamos a ser sinceros, todos sabemos que a estos vándalos poco o nada les importa atacar de día, de noche, aquí o allá.


Es que esos son los nuevos valores. No los que nosotros tenemos. Para ellos "eso está bien", los equivocados son los demás.



Desde Agosto del año pasado, cuando una docena de nuestros colegas fueron atacados en la Av. Urdaneta por empleados de Ávila TV, cuyos desmanes quedaron registrados en fotografías, con testimonios y todo, los periodistas de la Cadena no habíamos sido atacados. Claro en físico, porque por TV el cuento es otro.

Hoy los organismos de seguridad del Estado y el mísmisimo Presidente de la República ordenan investigar el hecho. Otra vez pasamos por ver nuestras instalaciones atacadas. Gracias a Dios sin daños que lamentar. Pero ¿les creemos? i´m sorry, pero no.

Nada pasó con el vil ataque del que mis compañeros fueron objeto. Nada tampoco pasará ahora. Menos van a resolver el secuestro que sufrió un conductor 48 horas antes de las bombas, que fue secuestrado a las puertas de la Torre de la Prensa, ruleteado, golpeado, robado y abandonado después.

No creo en las investigaciones. Lo único cierto es que el terrorismo ataca de nuevo. Así que lo único que le deseo a estos vándalos es que Dios les de el doble de lo que ellos nos desean.

Blanca González